Eres más bella que el Sol, más hermosa que las perlas que ocultan los mares, ella sola entre tantos mortales del pecado de Adán se libró, salva, salve, cantaba María, que es más pura y más bella que el sol y del cielo una voz repetía más que tú solo Dios, solo Dios, con torrentes de luz que te inundan, los Arcángeles besan tus pies las estrellas tu frente circulan, y hasta Dios complacido te ve.

Y llamándote pura y sin mancha, de rodillas los mundos están y tu espíritu arroba y ensancha, tanta fe, tanto amor y tanto afán.

Ay, bendito el Señor que en la tierra pura y limpia te pudo formar como forma el ardiente en la sierra, como cuajan las perlas en el mar y al mirarte entre el ser y la nada moldeando tu cuerpo exclamó desde el vientre será inmaculada si del tuyo nacer debo yo, porque tu madre virgen y pura del que dijo “haya luz” y hubo luz, y a tus pechos volvió la ternura y a tus brazos cayó de la cruz, lo pudiste llevar en tu seno y en tu cielo era Dios en la tierra quien quiso estar.

D.A.C. 01/03/1992

En la memoria de mi suegra con muchísimo cariño que desde allí arriba en el cielo se que nos está bendiciendo y nos protege.

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