Mi hermano el 4 de Junio de 1984 tuvo el primer encuentro personal con Jesucristo, el hijo de Dios, Jhehová, y Su Santo hijo Jhesua.

Era ya la noche, estábamos tomando el fresco y hablamos sobre lo que le había pasado a mi hermano con El Señor.

Como estaba preocupada por él, fui expresamente a verlo; pedí las vacaciones en Agosto para poder ir a verlo, ya que cuando venían mis familiares de allí, me decían “sabes lo que le pasa a tu hermano? dice que ha visto al Señor” , que ha cambiado y en su casa la tiene para recibir y ayudar a todas las personas y solo hace hablar del Señor y ayudando a todos los que puede; que ya no era el mismo, que había cambiado en su forma de vivir. Yo solo quería ir a verlo por si le pasaba algo y poder ayudarle.

Sentados en el fresco, todos allí alrededor de la mesa, le pregunté que cómo estaba y si necesitaba que yo le ayudara, no sabía como decírselo ya que no quería hacerle daño y yo quiero mucho a mi hermano y él a mi. Le dije: “niño, necesitas ayuda? quieres que vayamos a un psicólogo? Yo hago y te ayudo en todo lo que haga falta”.

Mi hermano sonriendo dijo: “tu crees que yo estoy loco?”, y le dije: “no niño, pero si quieres que vayamos a algún médico”. Me contestó: “yo he tenido un encuentro con Jesucristo y si me llaman la gente loco, yo no estoy loco, pero si por creer en Él me llaman así, Bendita Locura y que Dios haga que su amor aumente y nunca se me vaya”.

Y al hablar como vi que hablaba, vi que mi hermano era él y no le pasaba nada sólo que él había cambiado, algo le había ocurrido, yo decía.. “aquí pasa algo.. la que está equivocada soy yo”.

Estaba mi cuñada, mi hermano, mi marido, mis sobrinos y mis hijos, y yo, y le dije “me voy a la cama, buenas noches”, y cuando iba a entrar por la puerta de la casa sentí una voz muy fuerte, que ya no era la de mi hermano y dijo “tienen oídos pero no oyen”, yo me quedé como paralizada y dentro en el centro del pecho sentí como cuando alguien te coge el pecho y te dan un vuelco, eso sentí yo. Fue mi cambio, el Señor dijo a mi hermano: “se levantará hablando de Daniel”. Yo no sabía nada, pero cuando me levanté le decía todo el rato “Daniel haz esto”, “Daniel haz lo otro..”, y allí en la casa de mi hermano no había ningún Daniel. Hablaba de un sobrino mio.

Aquella noche cuando me acosté fue dejarme acostar (mi hermano y cuñada sacaron un colchón y como hacía mucha calor se fueron a dormir al salón, y nos dejaron su dormitorio para que durmiéramos en su cama, para que estuviéramos nosotros mejor), cuando apagamos la luz sentí unos pasos muy grandes, y como estaba casi despierta pensé que era mi cuñada y le dije: “niña se te ha olvidado algo?” , y no contestó. Yo sentí unos pasos grandes, fuertes, con sandalias que entraban por la puerta del dormitorio y llegó hasta la mesita del lado que yo dormía, y se quedó parado justo a mi lado en la cabecera.

Como pregunté y nadie contestó, al levantarme al día siguiente enseguida le dije a mi cuñada: “niña, se te olvidó anoche algo? te pregunté y no contestaste” y me dijo: “niña yo anoche no me moví del salón donde dormíamos”. Le pregunté porque ella era la única que llevaba sandalias. Entonces le dije: “Quien estuvo anoche cuando nos acostamos? Cuando ya habíamos apagado la luz yo sentí unos pasos muy grandes y eran sandalias lo que llevaba, yo se lo que sentí y creía que se te había olvidado algo, por eso te pregunté”. Me dijo mi hermano y cuñada que ellos no habían sido, los niños y ellos se sonreían, yo dije “pasa algo, hay algo que yo no sé”, mi hermano decía con mucho amor “poco a poco irás viendo”. Yo decía “se lo que he sentido”.

Hoy día estamos en el 2007 y lo veo y recuerdo igual que si fuera aquella noche. Me preguntó mi cuñada “sentiste los pasos volver marcharse?” y le dije que no, yo solo sentí mucha paz y mucho amor. Mi vida cambió y a través de vivir muchas experiencias con Nuestro Señor Jhesua, Su Santo Padre ABBA Jhehová, y su Santa Madre y los Arcángeles.

Nací de nuevo, alabado sea Su Santo nombre, y nacimos mi familia, y mis hijos. Cambió nuestras vidas y empezamos El Camino.

Así es ha sido y será.  Cielos y tierra pasarán más sus palabras no pasarán.

Shalom, Paz y Bienestar.

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